La obra de enfrente pasó de taladrarme las muelas por las mañanas a directamente martillar mis mandíbulas. Arrancan mis sueños, graban mis orejas con cincel. Cagan a escopetazos a mis ovejas y ni siquiera hay lobos hambrientos. Aunque al rato mi coerpe va a despertar directo al desayuno.
Una Hiundai 4×4 maniobra a mitad de cuadra. Ilegal y peligroso. Palante, patrás, patrás-patrás, pe-perreito, pe-pe-perreito bolsonarista. En la maniobra final muerde el cordón de la vereda y arrastra mi flora intestinal, se lleva toda mi salud. Espero desembocar en el Amazonas y no intoxicarme.